|
En el sur de la isla, entre Llucmajor
y la hermosa Cala Pi, rodeada de almendros y limoneros, encontramos la
Finca Sa Bassa Plana, antigua granja del siglo XVIII con 250 h. de
terreno, que ha sido restaurada, combinando sabiamente elegancia y
confort.
Con sus tres piscinas una de ellas climatizada, pista de tenis, billar
y sauna, Sa Bassa Plana es, en cualquier época del año, el lugar ideal
para pasar unas vacaciones inolvidables en un ambiente familiar.
El antiguo granero ha sido convertido en un acogedor restaurante donde
se ofrecen platos típicos de la cocina mallorquina.
|